La lucha de Darío Benítez contra los negocios irregulares. La amenaza del secretario Kurt Honold. Extrañeza ante el anuncio del «cierre indefinido» de la recicladora en medio del proceso de conciliación.
LPO (Tecate)20/05/2022
La historia reciente de la Recicladora Temarry de México es una más de esa mezcla peligrosa de los desastres ecológicos: corrupción de hombres de negocios e irresponsabilidad de funcionarios públicos como Joaquín Mercado de Santiago, ex director de la Coordinación de Bomberos y Protección Civil de Tecate.
«A nadie nos queda duda de que la sindicatura municipal, los empleados de sindicatura municipal [a cargo de Maythé Méndez Vélez] se convirtieron en lobistas de la empresa Temarry», reveló el alcalde Darío Benítez, quien apuntó contra el regidor Jorge Elías, un trabajador de Sindicatura del Ayuntamiento (Gregorio Alejandro Jiménez) y la propia familia de Méndez, a la que identificó como «el Hampa de la Basura».
Pero lo que en realidad prendió focos rojos entre los tecatense fue el riesgo sanitario que implicó el manejo desaseado de residuos químicos, el cual fue detectado por las nuevas autoridades municipales en marzo de este año. Según declaró el nuevo director de Protección Civil, Enrique García, la recicladora omitió el plan de manejo de contingencias que exige la industria junto a adecuado etiquetado de los químicos usados.
En el colmo, precisamente ante el derrame de «sustancias tóxicos» -de acuerdo con las autoridades- en las inmediaciones de la ciudad, la recicladora no pasó una inspección rutinaria en sus instalaciones, pues según la descripción que aportó a la prensa Enrique García, Temarry exhibió «equipo de respiración obsoleta», «tanques que no tienen prueba hidrostática» y «caducos», «mascarillas no funcionales», entre otras irregularidades.
«E incluso los propios trabajadores desconocen qué materiales son los que se manejan pues no están etiquetados adecuadamente», agregó García Sánchez. Lo anterior sin que se alertara al municipio, una omisión que presume «la intención de querer ocultar o posiblemente querer hacer un control de daños por cuenta propia sin involucrar a las autoridades públicas», teniendo en cuenta que algunos químicos «pudiesen ser mortales».
Este viernes, a través de un comunicado, el gobierno que encabeza Darío Benítez manifestó su «extrañeza» tras la difusión de información donde Temarry anuncia la «suspensión indefinida» de sus operaciones. «La empresa dedicada al tratamiento de desechos tóxicos se encuentra suspendida», y «en un proceso de conciliación y acuerdo donde participan autoridades norteamericanas, dueños y gerentes provenientes del vecino país, así como autoridades locales», se lee en la comunicación de la Presidencia Municipal.
«Recibir un comunicado de esta naturaleza nos resulta alarmante, dado los avances que se han tenido para reabrir, siempre y cuando se garantice lo adecuado en cuestión MEDIO AMBIENTAL Y DE SEGURIDAD PARA TECATE», continúa Benítez Ruiz. «Esto no se trata de cerrar empresas, tal y como se le dijo a los dueños y responsables. Se trata de […] favorecer la inversión siempre y cuando garantice la salud y seguridad de la ciudad».
Esto tiene lugar luego de que LPO pudo documentar de que al menos desde finales de los 90 y principios del 2000 hubo manifestaciones en el municipio de Tecate contra la Recicladora Temarry de México «por la mala ubicación» de la empresa. «Está situada sobre los acuíferos de agua fría, los más grandes del estado. Esta empresa reciclará materiales peligrosos de alta toxicidad», aseguró Víctor M. Ontiveros, portavoz de la organización ecologista de Comité de Participación y Defensa Ciudadana AC.
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En los documentos a los que tuvo acceso esta redacción se refiere la denuncia que hizo el Comité desde 1998 por el otorgamiento de la licencia de funcionamiento No. 00022-TJ a Temarry, a pesar de que «maneja solventes y residuos de alto riesgo». Una advertencia que se hizo en la forma de oficios que llegaron a las oficinas de la Secretaría de Medio Ambiente del pueblo mágico y a la Gerencia de Aguas Minerales Peñafiel.
«No estamos en contra del progreso, comprendemos la necesidad y urgencia de una recicladora, por la cantidad de maquiladoras que existen en el municipio, pero estamos luchando porque el progreso vaya en armonía de nuestro medio ambiente y no sea amenaza de envenenamiento de nuestra agua», informó el Comité al célebre Grupo «Madrugadores» de Tijuana, en noviembre de 1999.
Hoy, bajo el argumento de espantar la inversión, se asegura en ciertas cúpulas que la denuncia por el desastre ecológico es basura, o en palabras del titular de la Secretaría de Economía de Baja California: «si no los dejas abrir se te va a volver una bola grande, en contra tuya». Kurt Honold ha decidido guardar silencio pese a ser exhibido por el alcalde Darío Benítez, quien desde el pasado 25 de marzo -cuando clausuró la Recicladora Temarry- ha recibido «toda clase de presiones, amenazas, intentos de soborno, para que levante los sellos y deje abrir la empresa».